Trámites que se hacían a mano, ahora en minutos y sin presentaciones incorrectas.
Clientes del sector legal español rellenaban a mano formularios oficiales de tasas (Modelo 790) a partir de la documentación de cada expediente. Era lento, repetitivo y cualquier dato erróneo suponía un trámite rechazado.
En pruebas, el modelo devolvió un código de oficina tributaria con el formato perfecto que no existía. Ninguna persona lo habría notado a simple vista; la validación contra la lista oficial lo cazó. Por eso el principio del sistema es que la fluidez del modelo nunca es evidencia.
Entre un 75 y un 90 % menos de tiempo manual por trámite y cero presentaciones incorrectas desde el lanzamiento.